domingo, 15 de septiembre de 2024

 






RAFAEL MÁRQUEZ MUÑOZ

MAZZANTINI

Nació el 21 de febrero de 1867 en la casa n.º 15 de la calle Mayor de Santa Marina.

          Cumplidos loS  quince años, entró como vaquero junto al personal que trabajaba en la ganadería de Rafael Molina Sánchez Lagartijo, concretamente en la finca Córdoba la Vieja, ubicada a seis kilómetros de la capital dirección a Palma del Río.

        Estuvo con el primer califa doce años, hasta 1894, año en el que se vinculó al Marqués de los Castellones, como ayuda del conocedor Curro Lavacia.

LA BODA DE MAZZANTINI

      Por cierto que el apodo Mazzantini viene porque era semejante en corpulencia, al maestro de Elgóibar don Luís Mazzantini.

       Volviendo al tema, la susodicha boda se celebró en la iglesia parroquial de Santa Marina el 28 de mayo de 1888 (certificado el 29-12-1888, por el rector de la iglesia don Fco. Morales).

        El padrino del enlace matrimonial, fue su amigo y jefe entonces, Lagartijo, quién costeó los gastos del convite y obsequió a los contrayentes con un billete de los de quinientas pesetas... La madrina fue Dolores Bejarano, quien se mostró simpática y generosa con los familiares y amigos de los desposados.

          En una entrevista que le realizó José Luís de Córdoba a Mazzantini, contó que el padrino envió para el agasajo, un pellejo de diez arrobas de buen vino. Y además, como era costumbre en la época, el califa invitó a la pareja al día siguiente a un almuerzo íntimo.

FINCA DE LOS CANSINOS

     Como ya anticipé, Rafael se colocó en Los Cansinos, propiedad de Juan Losada y Fernández de Liendres Marqués de los Castellones. Para ayudar a Francisco de la Haba Curro Lavacia, tío del primer Zurito ( Manuel de la Haba Bejarano picador de acreditada solvencia en la historia de la tauromaquia ). De segundo conocedor ejercía Rafael Baena Puntas El Rubio.


EL MAZZANTINI CORDOBÉS

      Pasado un tiempo Curro, se retiró como mayoral, y entonces Mazzantini asumió idénticas funciones. En su haber consta que estrenó como mayoral, la divisa azul y amarilla de la ganadería en Madrid. Siendo el cartel: RAFAEL GUERRA GUERRITA, ALGABEÑO y VILLITA. El cordobés toreó de forma admirable al séptimo de la tarde de nombre Lagartijo. El diestro entusiasmado, felicitó al mayoral por el brillante juego que dio el toro, obsequiándole como recuerdo de la buena tarde un alamar de su terno perla y oro.

DEBUTA COMO PICADOR RESERVA

          El mayor de los hermanos de Guerrita (José Guerra) y el cuñado de éste: Peñuela, conocían de los tentaderos al futuro piquero, y les agradaba sus maneras al ejecutar la suerte de picar. Convencidos de que tendría éxito, le propusieron intervenir en las corridas de la feria de mayo cordobesa de 1895. Entonces José Guerra y Peñuela eran empresarios de Los Tejares. Y así fue, Mazzantini debutó como reserva en una de las tandas.


PICANDO

        A partir de la te mporada de 1906 inició la carrera de forma profesional como varilarguero, sin aparcar su dedicación laboral de mayoral, picaba los mismos toros que él acompañaba.

       En esa temporada estuvo con frecuencia a las órdenes de Corchaíto.

    Precisamente ese año ocurrió el trágico e histórico accidente ferroviario de Los Cansinos (14-marzo-1906), originado por el toro Castañero, que tenía la mala costumbre de escaparse del cerrado huyendo de los demás astados que le acosaban.


UNA BUENA PUYA

         ...”Por tal motivo, -explicaba Rafael -, decidí trasladar el toro a Córdoba la Vieja, pero no fue fácil que el animal tomara la parada de cabestros. Una de las veces que se volvió el toro, cogió al caballo que montaba Gonzalo, hijo menor de los marqueses y le infirió una cornada. Total, que Castañero dio mucho que hacer a lo largo de cuatro horas, hasta que pudo ser arropado por los mansos. Todo lo descrito, fue presenciado desde la casa, por la marquesa viuda de Castellones -doña Teresa González de Villamar y Fernández de Velasco - , sus otros hijos y el cochero Gabriel López Rodríguez.


UN PERCANCE

         Observé que el animal quería ir hacia su querencia y avisé a los que estaban en la puerta de la casa, pero el cochero fue más lento y cuando huía resbaló y el astado le asestó tan tremenda cornada en el pecho que murió casi al instante. El toro se cebó con el cuerpo del infortunado Gabriel, pues les fue imposible a los garrochistas alejarlo del corneado. Finalmente, fue abatido por cinco tiros que le disparó otro hijo de la marquesa – Juan -, desde una ventana de la casa.”…

TEMPORADA DE 1907

        Firma la temporada con el cordobés Corchaíto, motivo por el cual se despide de su puesto como mayoral.

         Viajó a México con Fermín y una vez más demostró su temperamento, conocimientos y profesionalidad.


EN UNA TIENTA 

       A partir de esta temporada, figuró en vanguardia de los varilargueros más eficaces, sin olvidar que contemporáneos suyos fueron: AGUJETAS, BADILA, ZURITO Y CAMERO...

          Además de Corchaíto estuvo ligado a las cuadrillas de los maestros: Manolete, Curro Posada, Manuel Bomba, Machaquito, Algabeño, Paco Madrid, Martí Flores, Francisco Martín Vázquez, Malla, Rafael El Gallo, Juan Belmonte, Luís Freg y Florentino Ballesteros. Larga lista de matadores de toros para un valiente y eficaz picador.


FOTO DE ESTUDIO

     Rafael estuvo activo hasta contar los setenta años, cortándose la coleta con setenta y dos.

      La junta representativa del entonces normalizado Montepío de Toreros, le nombró Picador Honorario por su comportamiento generoso a favor de los compañeros de la mencionada entidad. Fundada por Ricardo Torres Bombita, diestro muy comprometido con los temas sociales, y en particular los taurinos.

MAZZANTINI VIVE EL RETIRO

          En su bien ganada jubilación, conectó con una de sus aficiones preferidas que era la caza con el pájaro perdiz. Variedad que estaba muy arraigada en el gremio taurino. Años atrás, su padrino Lagartijo pasaba la temporada de caza en la finca El Álamo, cercana a la población cordobesa de El Vacar.


DE PADRINO

        Al margen de los caballos – su gran pasión -, los toros y la caza, emprendió un negocio, en concreto una pequeña tienda de bebidas y comestibles en la barriada de Cerro Muriano. Una actividad comercial que le permitió distraerse y poco más, porque, que sepamos, el resultado económico rondó lo negativo.

      Ocasionalmente asistía a las tertulias taurinas que se celebraban en Paco Cerezo El Bolillo.

      Su nieto Rafael Márquez (propietario ya jubilado de la tienda Deportes Márquez ), nos contó la siguiente anécdota:

        ...”Cuando se retiró, esperó mi abuelo a ver por donde tiraba yo… con el fin de cederme todos los artilugios de picador y la chaquetilla de color nazareno y plata, que sólo usó en dos ocasiones. Pero no fue así, porque yo me decanté por el fútbol. Entonces, viendo que no tenía nada que hacer...vendió todo por nueve mil pesetas de los años cincuenta, a un picador del barrio de Santa Marina llamado Patricio.”...

FALLECIMIENTO

         Rafael Márquez Muñoz Mazzantini, falleció en Córdoba el 30 de septiembre de 1958, a causa de una “hemorragia cerebral-arterioesclerosis”, según consta literalmente en el registro civil n.º 2 . En algunas semblanzas, no son coincidentes las fechas, debido probablemente porque los autores han tomado como día de la defunción el de la comunicación al juzgado.


LA NOTICIA EN PRENSA

        Añadir como curiosidad, que falleció con noventa y un años, dato que lo corrobora el acta de su primer matrimonio con Antonia Lubián González, momento en el que Rafael contaba con veintidós primaveras, y la unión fue en 1889 por tanto, la diferencia nos marca el año de su nacimiento.


LA NOTICIA EN PRENSA

Copia parcial del documento que oficializa su primer matrimonio:

          ...”En la ciudad de Córdoba a diez y ocho de enero de mil ochocientos ochenta y nueve, siendo las nueve de la mañana, ante el señor don Francisco Suárez Varela y alcalde, abogado, juez municipal, del distrito de la derecha, y don Guillermo Belmonte y Muller, secretario, compareció Rafael Márquez y Muñoz de esta naturaleza y vecindad a la calle Reja de Don Gome, casa sin número, de oficio jornalero, con cédula .../…

         .../ yo, don Francisco Morales y Carrascosa, Rector y cura propio de la iglesia parroquial de Santa Marina de Aguas Santas, desposé y cursé informes eclesiásticos por palabras de presente, que hicieron verdadero y legítimo matrimonio a Rafael Márquez soltero de edad de veintidós años, natural y vecino de esta ciudad, hijo de José y de Antonia Muñoz de la misma naturaleza, con Antonia Lubián del mismo estado, naturaleza y vecindad de edad de diecisiete años, hija legítima de Manuel y de Fuensanta González.../…

      .../ Córdoba treinta de diciembre de mil ochocientos ochenta y ocho. =hay un sello = Fco. Morales y Carrascosa.../…

Firmas: Francisco Suárez Varela, Rafael Márquez, Mateo Aguilar, Rafael Lubián y Guillermo Belmonte.

       ( La primera parte de este documento que formaliza la unión ante el juez, fija la fecha del 18 de enero de 1889 cuando contaba Rafael 22 años, lo que confirma su nacimiento en 1867 ).

           Y con esta curiosa reproducción de datos, se cierra esta breve semblanza del gran varilarguero que fue Rafael Márquez Muñoz Mazzantini, cuyo nombre figura en el callejero de Córdoba, en una vía de la barriada de Ciudad Jardín.

Autor: Francisco Bravo Antibón


Jose Luis Cuevas

Montaje y Editor

Escalera del Éxito 254.-

sábado, 14 de septiembre de 2024





 




MANUEL ROMÁN 

AGENDA 2024 




1º ANDUJAR-----
OREJA-------

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2º OLIVENZA
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3ºLA LINEA-------

DOS OREJAS---------

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4º ARLES------
OREJA-------

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5º 11 DE MAYO------

CÓRDOBA-------

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6º 18 DE MAYO-----

CÓRDOBA-----

OREJA---------

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7º NIMES -----
OREJA-----------

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8º SEVILLA

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9º ANTEQUERA------

DOS OREJAS----------

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10º NAVAS DE SAN JUAN------
DOS OREJAS---------

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11º LA LINEA-------
DOS OREJAS

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12º EL PUERTO-------
DOS OREJAS--------

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11 DE AGOSTO-----

MONTALVO---

SOUSTONS-----

VUELTA AL RUEDO Y OREJA


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15DE AGOSTO

ROA DEL DUERO

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16 DE AGOSTO------

GIJÓN---------

GANADERÍAS EL FREIXO LA QUINTA Y NUÑEZ DEL CUBILLO----------

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17 DE AGOSTO-------

BURGOS DE OSMA--------

GANADERÍA DAVID RIBEIRO TELLEZ-----

DOS OREJAS--------


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28 DE AGOSTO

TORO, SAN AGUSTÍN------

GANADERÍA DOMINGO HERNANDEZ-----

DOS OREJAS-------


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6 DE SEPTIEMBRE-------
EN POZUELO DE ALARCON---------
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7 DE SEPTIEMBRE---------

NAVALUENGA ---------
GANADERIA---CALEJO PIRES Y LA CERCADA---------
UNA OREJA-------












 “El Hencho” un torero de Santa Marina.



Frecuentaba este torero, en su temprana retirada, la misma taberna que solía entrar yo con mi hermano Manolo, los sábados a tomar una copita de vino de la tierra, y de camino charlar de toros que era y es, lo que más nos gusta.

            Florencio Casado “El Hencho", estaba emparentado con un familiar nuestro; era concuñado de un primo hermano, o sea que los dos estaban casados con dos hermanas. Y por aquello de los bautizos de sus hijos, mi primo, que en aquel tiempo regentaba “El Bar Campero”, solía reunir a toda la familia y daba un poquito de fiesta para celebrarlo. Naturalmente allí también acudía el torero.

         Y, porqué cuento esto? Primero por recordar aquellos viejos tiempos y segundo para que se vea que nuestra conocencia y amistad venía de lejos…que no era de dos días ¡vamos!.


s

        Florencio Casado Morales, fue un buen profesional del toro. En su época de matador, llegó a cortar las orejas a los Miuras en Sevilla, saliendo a hombros por la Puerta del Príncipe, y en las Ventas de Madrid, tuvo tardes de mucho triunfo con salida a hombros por la Puerta Grande también, y en otras…derramó en la arena su sangre de torero valiente.


“El Hencho" y unos amigos en la taberna El Pisto

           “El Hencho" de su vida privada solía hablar poco y de toros aún menos. Su tiempo lo dedicaba exclusivamente a beber y fumar. Un día hablando de aquellas efemérides, por casualidad saltó la liebre, y yo le fui sacando…sacando, hasta que decidió contarme su historia vestido de luces.

            Esta que sigue es, y fue publicada en la revista taurina “Toreros de Córdoba" de Julio del año 2001.

“El Hencho". Casta, valor y entrega

          Ser de Córdoba está considerado, en el mundo del toreo, como algo de mucha importancia, sobre todo, para aquel que ha sido o quiera ser torero.

       Este serio compromiso traspasa los límites de la responsabilidad si el que elige esta bonita y complicada profesión lleva el “sello de garantía” que tienen los toreros nacidos en el torerísimo barrio de Santa Marina.


Plaza de Conde de Priego.

Y, por si esto fuera poco, alcanza la sublimidad del ego, si el nacimiento se ha producido o se produce en la famosa Plaza de la Lagunilla, como es el caso del matador de toros, Florencio Casado “El Hencho", que vino al mundo un día 30 de Junio del 1945, en el número 11 de la mencionada Plaza. ¡Fíjate tú! -dice orgulloso el torero- yo nací en la casa de la Palmera junto a la que en su día vivió “Manolete". En el patio había un pozo con agua que compartíamos los vecinos de ambas casas.


Plaza de la Lagunilla,

         Pasado algún tiempo y por circunstancias de la vida, nuestro entrevistado se traslada con -siete u ocho años- a vivir junto con sus padres al popular barrio de Las Margaritas dónde crece y se aficiona a la fiesta de los toros.

          “El Hencho” es nieto de “Piconero” del que toma el apodo derivado de una deformación lingüística del nombre del abuelo. “Se llamó Florencio como yo -explica el diestro- y de pequeño, yo no sabía pronunciar bien su nombre y le decía: “papa Hencho”, de ahí me viene el apodo”.

          Sin ascendencia taurina, torea y se gusta ante su primera becerra en la finca cordobesa “Alamiriya” propiedad de Ramón Sánchez Rodríguez y desde ese momento tuvo claro lo que quería ser.



          Su primer paseíllo de luces lo hace en Priego de Córdoba el día 30 de mayo de 1964 y debuta con picadores el Montoro (Córdoba), el 14 de agosto de 1966 con novillos de Bernardo Jiménez, para presentarse posteriormente en la Monumental madrileña de Las Ventas, el día 1 de mayo de 1969.

           Torero poderoso de honrada carrera profesional -por entrega y temperamento- el público le valoró y catalogó entre los toreros valientes, pundonorosos y a la vez artista.


Tomó la alternativa en el coso de “Los Califas”, el día 1 de junio de 1969, de manos de su paisano Gabriel de la Haba “Zurito”, sustituto aquel día del mexicano Alberto Leal, que le cedió la muerte del toro “Idiota” de Gerardo Ortega, al que le corto una oreja, en presencia del también cordobés, Fernando Martín Tortosa. “Ese día fue el más feliz de mi vida como torero -señala “El Hencho”- a mi segundo toro le corté el rabo.



           No tardó en confirmar en Madrid lo que llevó a efectos el 24 de agosto de ese mismo año. La ceremonia fue apadrinada por el diestro Joaquín Benardó actuando de testigo Adolfo Ávila “El Paquiro,” con toros de Alejandro Espinosa de los Monteros. Esa tarde lució su toreo poderoso y artista con lo astados que le correspondieron, siendo su labor digna de elogio. “Ese día me pegué un arrimón tremendo -recuerda al maestro- el público de Madrid se volcó conmigo, pero no estuve acertado con la espada.”


Foto Ladis

        Mas de veinte años como matador de toros y aproximadamente unas ciento sesenta corridas toreadas, es el historial que avala a un torero que tuvo que ganarse todas las tardes en el ruedo el ansiado contrato a costa, muchas veces, de teñir con su propia sangre el amarillo albero de las plazas. Ahí quedan como claros ejemplos las tres cornadas que recibió en Venezuela, Madrid y Francia las tres de pronóstico grave. Percances durísimos, serios e importantes que, a veces, hacen dudar a cualquier torero pero que a él ni la afectó ni mermó un ápice a su toreo valiente y honesto. “La de Madrid fue gordísima me metió el pitón por el bajo vientre y me echó las tripas fuera -dice con un ligero y velado orgullo el valiente torero- que sin duda, en su vida taurina pasaría por momento más agradables y felices. ¡Claro que sí! en mi memoria siempre estará presente la tarde de los Miuras en Sevilla el día 10 de abril de 1970, junto a ”Limeño” y “Palomo Linares”. “Recuerdo que me vestí ese día de torero sin tener un contrato firmado y me la jugué de verdad. Al toro le hice una lidia completa. Lo toree muy despacito y le dí todas las ventajas para poder lucirlo,” comenta lleno de satisfacción el maestro. “Al final le corté las dos orejas y salí a hombros por la Puerta del Príncipe. Seguidamente aclara, “Ahora se necesitan tres para cruzar a hombros esa misma puerta”.



          Transcurrió el tiempo y ni este importante triunfo unido a su enorme entrega y valor puestos cada tarde a contribución de su mejor toreo, sirvió para que rompiera en “figura” a pesar de que su concepción del toreo evolucionó con el paso de los años hasta alcanzar elevadas cotas de perfección llegando a torear muy requetebién muchísimos toros en su etapa de extraordinario lidiador. “Lo que tú dices es verdad Antonio -habla emocionado el maestro- yo cuajé muchos toros con el capote y lo mismo hice con la muleta. Llegué a disfrutar mucho toreando y aún más, cuando descubrí el temple y aprendí a dosificar las embestidas de los toros".



            Quizás le faltó al maestro el refrendo de un triunfo fuerte, incontestable en la primera plaza de toros del mundo (Madrid), que le hubiese aupado a ese último peldaño que les separaba de la cima del toreo. “No creo que fuese eso lo que me faltó porque la verdad pura y llana -señala diestro- es que en Madrid tuve éxitos muy importantes. En una corrida de toros corté tres orejas y en otras dos. En otra dí seis vueltas al ruedo, tres en el primer toro y otras tres en el segundo". ¡No, mira! Lo que ocurre es que cuando eres joven no te das cuenta de nada de lo que pasa a tu alrededor solo piensas en divertirte y pasarlo en grande.



           “El Hencho” fue un torero que despertó mucho interés en la afición cordobesa. Lo prueba, caso único, de que el empresario cordobés -por aquella fechas Diodoro Canorea- lo mantuviera en cartel durante cinco domingos seguidos. A pesar de aquellos continuos y resonantes éxitos -corto orejas casi todas las tardes- él sigue pensando que mereció más atención y ayuda por parte de sus paisanos: “Yo fui un torero incomprendido. Lo dí todo por Córdoba y me entregué al máximo. Quise ser figura del toreo y creo que tuve condiciones para ello". Con la seriedad con que pronuncia estas palabras da la impresión de que esté molesto con el pasado. Herido en su amor propio por duros, o tal vez, tristes recuerdos que permanecen aún dormidos en su interior y que le lastiman al revivirlos en esta conversación. Seguidamente en un alarde de nobleza reconoce: “Creo que yo tuve parte de culpa… me rodeé de falsos amigos, aduladores sin escrúpulos qué no me beneficiaron en nada y sí en cambio, arruinaron mi carrera profesional”. Comenta arrepentido el torero. Y añade: “Hoy día pienso que nada de esto me hubiera ocurrido si alguna persona seria y responsable hubiera creído en mí de verdad, podría haber estado más tiempo toreando”. Y concluye diciendo: “Nadie apostó por mí, ni me ayudó. Fui por libre y así es muy difícil por no decir imposible poder tirar pa’lante”.

              Su última corrida qué lidió en Córdoba se remonta al 26 de mayo de 1980. Sustituyó al salmantino Julio Robles que se encontraba herido, y alterno con Agustín Parra “Parrita” y Paco Ojeda, con toros de Celestino Cuadri. Su último paseíllo lo hizo en Cabra (Córdoba), el día 24 de junio de 1990 con toros de varias ganaderías, siendo sus compañeros de terna el madrileño Paco Lara y el venezolano “Morenito de Maracay”.



Desde aquel día no volvió a vestir más de seda y oro.

Florencio Casado Morales, “El Hencho", de 69 años de edad, falleció el 28 de octubre de 2014. Descanse en la paz del Todopoderoso.


Antonio Rodríguez Salido. –

Compositor y letrista. –

Escalera del Éxito 176.-


José Luis Cuevas
Montaje y Editor
Escalera del Éxito 254