domingo, 28 de julio de 2024

           


                                    



TERCER CALIFA


                                                   “MACHAQUITO"

El Rey de Espadas. – 



El único torero al que se puede definir con una escultura concreta en la que ni siquiera está él presente. Solo el toro levantando la mano izquierda, a punto de rodar, con la sangre en la boca y un girón de la camisa torera en el pitón derecho: “La estocada de la tarde" de Mariano Benlluire. Falta el protagonista, el que hundió la espada en todo lo alto y por poco se deja en el pitón, además del retazo de la rizada pechera, esa su vida ofrecida siempre con generosidad.
          Rafael González Madrid “Machaquito" en los carteles, nació en Córdoba el 2 de enero de 1880, en el callejón de Adarve (del barrio torero del Campo de la Merced). Su ocupación, desde muy corta edad fue la de jifero (matarife) en el Matadero Viejo, junto a la Torre de la Malmuerta, a la que le facilitaría su acercamiento al mundo taurino.

        Tras un duro aprendizaje en capeas, tientas y novilladas, en septiembre de 1895 estoquea por primera vez una res brava, en el municipio cordobés de Palma del Río, siendo jefe de filas el novillero Antonio Haro.
       En el año 1898 el antiguo banderillero cordobés “Caniqui " organiza una cuadrilla juvenil en la que “Machaquito “ y “ Lagartijo Chico" figuran como espadas, dirigiendo la misma el también torero de la tierra Rafael Sánchez “Bebé".
      En el mismo año, el día 10 de abril “Machaquito" hace su presentación en Córdoba obteniendo un gran éxito. Las buenas sensaciones de aquella actuación aumentan y hace que firme un contrato para torear en Madrid el 8 de septiembre. La prensa destaca sobremanera su gran actuación e incluso el corresponsal de Sol y Sombra declara que el torero de Córdoba será muy pronto, uno de los que traerán de cabeza a muchos toreros de tronío.
Impecablemente vestido con un traje verde y oro Rafael González “Machaquito" se hace matador de alternativa en la plaza madrileña de la Carretera de Aragón de manos del diestro sevillano Emilio Torres “Bombita", el día 16 de septiembre del año 1900. El toro de su doctorado se llamó “Costillares” de la ganadería de Veragua. Dos años después, el 29 de agosto, tuvo lugar un suceso en el pueblo cordobés de Hinojosa del Duque por el que Rafael González “Machaquito" se hace acreedor a la Cruz de Beneficencia, al salvar de un seguro percance a una multitud de personas que habían caído al ruedo tras el derrumbe de un tendido de la plaza.
        Ante el temor de que algo más grave ocurriese, el diligente diestro de Córdoba se llevó al toro a punta de capote para acto seguido, de un certero espadazo hacerle rodar sin puntilla. El animal se llamaba “Perdigón" y llevaba el hierro de la vacada de los Hermanos Lozano de Priego.
       En ferias del 1903 está en Lorca, sentado en un palco del teatro. Tiene 23 años cumplidos. Una gentil muchacha, de ojos de mora y labios de clavel lo ha mirado curiosa… Y en Córdoba, en Sevilla, en Madrid, a donde quiera que va, los ojos de aquella dama le persiguen. Al año siguiente por ferias, torea en Cartagena. 


          La noche de la primera corrida, sus amigos Santamaría y Rafael Barrionuevo van por él al hotel y se lo llevan a la “kermesse". En uno de los kioscos, rodeando su cuerpo de sultana un pañolón de flecos, está la hermosa mujer que vio en Lorca, en aquél palco. Es la misma, no se le ha despintado. Ella va al encuentro. Sonríe. En la mano como un cetro de emperatriz lleva una copa de champang. Gusta del vino y se le entran por el alma las burbujas.
       A su vuelta al hotel le dice al mozo de espadas que había visto a la joven de Lorca, y que había hablado con ella. “Es hija de un ingeniero inglés muy famoso. Se llama Ángeles Clementson y vive en Los Molinos (Cartagena).

        Rafael está “chalao" por Ángeles; tiene casas, cortijos y rentas en el Banco; lleva un nombre que suena a algo glorioso…!Ea! a pedirla…
La boda se celebra el día 4 de noviembre de 1906 en Cartagena, en la “Villa Potosí", en Los Molinos, residencia de los padres de la novia, en la que se “instaló la capilla. Numerosos invitados desde don Benito Pérez Galdós a Rafael Guerra “Guerrita" que fue quién faltó. A última hora mandó un telegrama en el que decía: “Siento no ir a acompañarte en el casamiento, temiéndole al frío”. “Machaquito “ lamentó su ausencia.
        Ángeles Clementson Palma, nieta de un general inglés, recibió del novio un estuche con una cruz de rubíes, brillantes, perlas y esmeraldas, un broche de brillantes y esmeraldas, un “sprit” de brillantes , perlas y esmeraldas, dos sortijas lanzaderas, dos solitarios y un imperdible de brillantes. La abuela de la desposada, viuda del general Clementson, le regaló un traje bordado en oro.
       Los miembros de la cuadrilla del novio, Zurito, Gordo, Chatín, Mojino, Camará y Patatero le regalaron a la novia unos pendientes de brillantes. Además recibió muchos regalos de los periodistas invitados y también del diputado Rodrigo Soriano que llegó a Cartagena con un gran jarrón de plata y una tarjeta con esta dedicatoria: “Salud al gran “Machaquito", cuyo estoque envidio en las Cortes”.
Fernando Gillis “Claridades", en su libro “El torero de la emoción", publicado en el 1912 por Renacimiento, cuenta con un lenguaje florido y engolado la vida y milagros de un cordobés cabal al que se le achacaba la contundente proclama de sus convicciones con la frase: “Los dineros y la leche pa' casa".
         Durante la primera década del siglo XX el de Córdoba compite con Ricardo Torres “Bombita” hasta que aparecen dos nuevos toreros: Vicente Pastor (el Chico de la Blusa) y Rafael “El Gallo" (el Divino Calvo), que hicieron que la fama de “Machaquito" fuera*, poco a poco, menguando.
En la Villa y Corte el 16 de septiembre de 1913 le cede los trastes de matar al sevillano Juan Belmonte (El Pasmo de Triana).
Un mes escaso después “Machaquito” torea su última corrida. Fue el 13 de octubre de 1913 en Madrid con el toro Barbero.
       Y dos días más tarde don Rafael González Madrid decide por sorpresa, cortarse la coleta. El encargado de hacerlo es su íntimo amigo Clemente Peláez ante la mirada de la esposa del diestro, Ángeles Clementson y sus dos hijas.
       La escena tuvo lugar en la habitación 184 del hotel Palace de Madrid. De esta forma tan inesperada y silenciosa concluyó la carrera taurina de “Machaquito". Un camino que estuvo marcado por la honradez, la vergüenza torera y como no, por su contundencia en el manejo del estoque.
        Rafael González Madrid “MACHAQUITO", es con todo honor III Califa del toreo cordobés, muy a pesar de algunos paisanos suyos que le siguen negando ese título quizá, por no haber mandado en el toreo como sus antecesores “Lagartijo” y “Guerrita”, sin tener en cuenta que “MACHAQUITO” cumplía sobrada y brillantemente con la principal exigencia a un torero, que ante todo sea MATADOR de toros.

         En su historial taurino se cuenta, que lidió 754 corridas, despachó 1856 toros y tuvo 17 percances, algunos de los cuales, revistieron caracteres de gravedad, como los sufridos en Palma de Mallorca el 4 de julio de 1909 y en Madrid el 26 de octubre de 1911.
        Al cabo de los años, cuando en enero de 1948 “Machaquito” tuvo que sufrir una operación quirúrgica, demostró que seguía siendo el mismo que a principios del siglo XX asombro de los aficionados. “A mi huerto San Rafael me iré con mi esposa, con mis hijos, con mis nietos y con los buenos amigos que quieran ir a verme”.
         En consecuencia, cuando “Machaquito", III Califa del toreo, murió en 1955 dejó treinta y cinco descendientes entre hijos, hijos políticos y nietos y una aseada fortuna.



Antonio Rodríguez Salido.- 
Compositor y letrista.- 

Escalera del Éxito 176.-



 Rafael Contreras 





Jose Luis Cuevas
Montaje y Editor
Escalera del Éxito 254



















Rafael González y Madrid (Machaquito)



Al tomar la alternativa de manos de Bombita (Emilio), le cedió éste el toro Costillares, negro listón, de Veragua, según se dicho, y su ascensión no se hizo esperar. Los principios toreros de este espada fueron los mismos que los del anterior, hasta que uno y otro tomaron la alternativa en la fecha que se menciona al ocuparnos de su compañero, si bien hay que advertir que Machaquito, antes de unirse a Lagartijo ya había toreado algo, aunque poco, con Revertito, Rafael el Gallo y Redondo. Su pundonor profesional y sus grandes estocadas le abrieron las puertas de la fama y labraron su prestigio; lo hacía todo, y si no brilló por su finura, su vergüenza torera y la firmeza de su voluntad fueron resortes poderosos para facilitar su encumbramiento. Los percances sufridos no relajaron sus bríos; fue un caso parecido al que hoy ofrece Diego Puerta, y no podemos ver torear a éste sin dedicar un recuerdo a aquel valiente estoqueador cordobés, quien tampoco fue manco toreando de capa, clavando banderillas y pasando de muleta. Mientras fue matador de toros tomó parte en 754 corridas y dio muerte a 1.853 toros, en cuyas sumas incluimos lo referente a sus campañas en México durante los inviernos de 1903 a 1904 y de 1912 a 1913. Sufrió diecisiete percances de más o menos gravedad, el de mayor importancia en Palma de Mallorca, el 4 de julio de 1909, que le hizo perder 32 corridas. Estuvo en posesión de la Cruz de Beneficencia por su hazaña memorable en Hinojosa del Duque (Córdoba), donde, toreando el 29 de agosto de 1902, se hundió un tendido de madera. Como no había barrera en la plaza, muchos espectadores cayeron al redondel, y gracias a que Machaquito, en seguida, sin vacilar, mató de una soberbia estocada al toro que se estaba lidiando, no ocurrió una catástrofe. Su última corrida fue la celebrada en Madrid el 16 de octubre de 1913, sin anuncio previo de su retirada. Alternando con él Rafael el Gallo y Juan Belmonte, en ocasión de ser doctorado éste por el espada cordobés, y el último toro que estoqueó, llamado Lunarejo, colorado, era de la ganadería de Bañuelos. Cinco días después, el 21, hallándose en un hotel madrileño con su familia, y en un momento de cariñosa expansión, tuvo un arranque de los suyos, propio de su carácter, de su nerviosidad, pidió una tijera y se cortó la coleta. Dos días antes se había despedido Ricardo Bombita. Empezaba la época de Joselito y Belmonte. Machaquito vivió retirado en Córdoba, disfrutando de lo que ganara con los toros, hasta el 1.º de noviembre de 1955, fecha de su fallecimiento. Había nacido en dicha ciudad el 2 de enero de 1880.


Jose Luis Cuevas

Montaje y Editor


viernes, 26 de julio de 2024

 LOS PRIMEROS PASOS DE LA ANDADURA TAURINA DE:  

MANUEL BENÍTEZ PÉREZ “EL CORDOBÉS” 

  


Por Francisco Bravo Antibón  

Releyendo la historia taurina de nuestro paisano El Cordobés, hemos tenido la oportunidad de contrastar los datos en ella contenidos, a más de cincuenta años del sucedido, lo que nos ha facilitado el hecho de conseguir la lectura de crónicas, la facilidad de contrastar y cruzar fechas y sobre todo agilizar el contacto con personas que pueden confirmar o desmentir situaciones que en aras de la inmediatez, no se contrastaron. De cualquier forma, en el periodo que abarca esa primera etapa, los errores no pasan de veniales... Por mi parte, he puesto a este trabajo un punto final en la temporada del sesenta, reservando el punto y seguido para la historia, sabedor de que a partir de 1960, existe una extensa y fidedigna bibliografía, en la que beber confiadamente.  

            Manuel Benítez Pérez, nació en Palma del Río (Córdoba), el 4 de Mayo de 1936. Época especialmente complicada, sobre todo por la inminente guerra civil, que tuvieron la desgracia de soportar los españoles, y por extensión a Manuel Benítez, en primer lugar como niño, al que le faltó el acento del periodo infantil y en segundo lugar, por la precariedad de medios económicos, que sufrieron familias humildes como la suya.  

         Con apenas dos años de edad, quedó huérfano; fallecieron sus padres: José Benítez Méndez, conocido por El Renco y Ángeles Pérez Regal. En tan triste circunstancia, la hermana mayor - Ángeles -, se responsabiliza del problema y mantiene de la mejor forma posible,  

  

 


 

Vista de Palma del Rio  

 Existencia del núcleo familiar, roto por los cuatro costados: la orfandad, la guerra fraticida, la ausencia de patrimonio y en consecuencia, el hambre sin paliativos. Inician, por lo tanto, los hermanos Ángeles, Encarna, Carmela, José y el pequeño Manuel, una lucha intensa y extensa, cuando menos para subsistir 

 

LAS PRIMERAS CAPEAS  

Dando un salto, de bastantes años, en la historia nada fácil del personaje que nos ocupa, y en aras de hacer constar de forma más notoria, los pasajes que tuvieran que ver algo con el perfil taurino, nos trasladamos a Madrid y allí nos encontramos a Manolo trabajando de albañil, con ajustes temporales, que  

 

le permitían conseguir algún dinerillo para el sustento y para alargarse a los alrededores de Madrid, en busca de capeas.  

            En la capital de España residían ya sus hermanas Encarna y Carmela, casadas con Juan Antonio Insúa y Manuel Montes. De todas formas, las relaciones familiares, entre los dos matrimonios y el joven Renco no fueron muy fluidas, habida cuenta de que el aspirante a torero, prefería volar por su cuenta, sin demasiadas ataduras. AÑOS: 1954-1955 y 1956 Inicia el camino serio, a varios años del triunfo definitivo. Está documentado que El Renco, como así se le conocía entonces, se arrojó al ruedo -1954- en el coso de Aranjuez , durante la lidia del tercer novillo. También, había saltado y probado suerte en Almería y en Los Tejares de Córdoba. Son sus primeros escarceos en festejos taurinos con público.  Enfiló su particular  

 

 

 

 

 

Trayectoria, buscando capeas en pueblos, y tientas en algunas ganaderías, y si fallaban estas “faenas” puntuales, entonces, la luna y su amigo Horrillo, le echaban un cable en la plaza de toros de la noche, con los grillos como testigos, y los ojos expectantes del compañero de andanzas. La hazaña para éllos estaba en apartar, para luego torear, alguna vaca o algún novillo... Hazaña, tan arriesgada y comprometida como prohibida.  

De cualquier forma, el hatillo torero, les acompañaba siempre, y lo desataron en muchas circunstancias y localidades, tales como: Palma del Río, Peñaflor, Lora del Río…  

AÑOS: 1957-1958  

Da un paso más serio y ambicioso, cuando el 28 de abril de 1957, salta de espontáneo al ruedo de la Monumental de las Ventas. Sin administrar un solo pase decoroso, y desecho por la paliza que le propinó el morlaco de Escudero Calvo, es detenido y llevado a comisaría. Las quinientas pesetas de multa, las abonó su entonces jefe laboral y bisoño apoderado: Luís López López 

 

 

En 1957 se ajusta por primera vez un terno de luces, sin muchas luces por su repetido uso, al ser de alquiler. Era un festejo menor, pero ya con cierto grado de seriedad, que se celebró el 16 de agosto de 1957 en Roa de Aranda (Burgos), localidad a la que algunos documentalistas confunden en sus trabajos, con la plaza de Aranda del Duero). Circunstancia que amablemente me aclaró Patricia, responsable de la Oficina de Turismo de Roa. Hizo las gestiones pertinentes, y logró documentación e imágenes cedidas altruistamente por el gran aficionado señor José A. Portillo Garay.  

        Pues bien, dicho esto, volvemos a la cuestión: Manuel Benítez fue Espectacular cogida del espontáneo 4 acomodado en el cartel como sobresaliente del rejoneador, pero no tuvo suerte y no pudo dar cumplida cuenta de un sueño tan anhelado; porque al caballero rejoneador, le salió todo tan redondo, que no precisó del concurso del sobresaliente. El cartel en cuestión estuvo formado por el rejoneador Mariano Cristóbal, y los novilleros Sánchez Jiménez y Ángel Carmona; Manuel Benítez El Renco, efectivamente fue el sobresaliente de Mariano Cristóbal. En 1979, el comentarista Pepe Luís en una publicación de Roa, recordaba este momento: …”Toreaban aquella tarde en Roa, los novilleros Sánchez Jiménez y Angel Carmona; prologaba el festejo, el rejoneador Marianito Cristóbal - hoy será don Mariano-. En letra menuda se anunciaba el nombre y el apodo del sobresaliente del caballero Cristóbal: Manuel Benítez “El Renco”.  

           El centauro, tuvo la buena fortuna – mala para el aspirante a novillero -, de pasaportar a su enemigo de un certero rejonazo, lo que privó a Manuel de intervenir”… Para no pasar inadvertido, solicitó, y al parecer consiguió, permiso de Sánchez Jiménez y Ángel Carmona, con el fin de realizar en sus novillos, al menos un quite. La temporada de 1958 la pasa prácticamente en blanco, sin nada serio que comentar.  

 

 

 

Su primer paseíllo en la plaza de toros de Roa de Duero (Burgos) AÑO: 1959 Sin embargo, el señor López - tozudo él- negoció como empresario, el coso de Talavera de la Reina, para que de una vez, pudiera hacer el paseíllo con total garantía. Y así fue, Manuel Benítez (en esta ocasión El Palmeño) se enfunda de nuevo el terno y se presenta el día 16 de Agosto de 1959 en la mencionada plaza, acompañado por Carlos Barroso Medina de Cardiel de los Montes (Toledo). El ganado fue de Mariano García de Lora de Madrid. Parcialmente, transcribimos de LA VOZ DE TALAVERA, la crónica de la actuación referida a nuestro paisano: “ 


El pasado domingo16 de agosto de 1959, se celebró en el coso taurino de nuestra ciudad, una gran novillada… que fue pródiga en incidentes: se lidiaron novillos de la ganadería madrileña de don Mariano García de Lora…/… Manuel Benítez “El Palmeño”, tuvo una actuación que podemos certificar de desconcertante, por lo que hemos de verle otra vez, como diría Curro Meloja, para poder juzgar. Al abrirse de capa en su primero, lo derriba el novillo, pero no se arredra por ello, cita de nuevo y saca unas verónicas de solera, insiste y lo vuelve a derribar el novillo que le rasga la taleguilla…/… Con la muleta “El Palmeño” torea con un valor temerario, 6 saliendo trompicado varias veces. Al matar, no sabe salirse, y se queda siempre en los pitones. Después de dos pinchazos, clava todo el acero y descabella al primer intento.  

           Gran ovación. Al que cerró plaza lo toreó por verónicas, chicuelitas y una especie de gaoneras, a lo loco, que eso decían en los tendidos aplaudiéndole frenéticamente. Quita las banderillas a los subalternos y rompe los palos por la mitad, se va con las cortas al novillo, cita de rodillas y clava un palo, y uno sólo también, en los dos pares más que intentó clavar con más voluntad que acierto. Con la muleta lo intentó todo, por alto, de pecho, naturales con desplante final y manoletinas, con empujones por parte del novillo, todo ello con un valor extraordinario. No estoqueó con acierto, ni tampoco finiquitó con eficacia el puntillero. No obstante oyó una gran ovación que arreció enormemente, cuando se retiraban los matadores por el centro del ruedo”… 

“Charro”, el cronista taurino de dicha publicación, resumió en un cuarteto la labor de Manuel:  

 

Por su valor temerario,  

y si pone tanto empeño,  

un torero extraordinario  

sin duda, será El Palmeño  

Poco después, el 13 de septiembre de 1959 en Loeches (Madrid), fue corneado por un novillo. En el mismo festejo resultó gravemente herido su amigo y compañero de terna: Manuel Gómez Aller, quien debido a la extrema gravedad de la herida que le infirió el morlaco, falleció esa misma noche en el Hospital General madrileño.  

 

          Manolo, en la cama contigua, vivió minuto a minuto tan dramática secuencia. Tras permanecer un mes en el citado hospital, reapareció en Torre de la Alameda, donde también resultó cogido y de resultas, con el brazo fracturado…  

LUÍS LÓPEZ, DON CELES, Y RAFAEL SÁNCHEZ “EL PIPO”  

              Por ese orden, fueron los mentores del joven Benítez, en primer lugar lo encaminó Luís López, quien luchó lo indecible por su protegido, apoyado por los contactos taurinos que como aficionado tenía y a la sombra poco después de don Celes, un taurino importante por la España del centro, amigo de sus amigos y perfecto ensamble entre él y el siguiente apoderado del futuro califa, el hombre que con más entusiasmo y visión de futuro, encumbró a Manuel; naturalmente estamos refiriéndonos a Rafael Sánchez Ortiz El Pipo.  


 

El torero cordobés no acababa de romper como tal, ni tampoco dejaba de buscar a la fortuna vestida de luces… Pero todo en la vida, cuando se persigue con ahínco, al final suele pasar que la luz que nos guía, nos dirige acertadamente hacia el fin deseado. En este caso la luz la empuñaba con fe, el mencionado Rafael Sánchez El Pipo. Ambos tuvieron la suerte de cruzarse en el camino, y juntos formaron la pareja triunfadora que muchos hemos conocido.  

 

            

 El nuevo apoderado, el hombre de confianza, el creador de un mito importante para la tauromaquia, se volcó con el torero, entregándose en cuerpo y alma. Hasta el punto de que puso en el empeño, todos sus ahorros y palante…En cuanto a la otra parte, “el Benítez” renunció a su integridad física y se dejó coger…  

             Lo primero que hizo El Pipo fue rebautizarle, exigió que en los carteles figurase el apodo magnífico, oportuno y majestuoso de: El Cordobés. Inicia una etapa repleta de incertidumbres, pero con un fin y una meta  

              irrenunciables: llegar a lo más alto. Suponía pensar en cómo acceder a 8 lo máximo con bagaje mínimo. Ambos, apoderado y torero negociarían las dificultades con la mejor de las sonrisas. Rafael aportaría su ingenio y Manolo las ganas y su aversión a no ser…  

           El 15 de mayo de 1960, se presenta en Córdoba sin caballos, integrado en el siguiente cartel. Seis novillos de Francisco Amián Costi para los diestros:  

             EDMUNDO JUÁREZ “EL ARGENTINO”  

             MANUEL BENÍTEZ PÉREZ DE PALMA DEL RÍO  

             RAMÓN MONTERO DE VENEZUELA  

 

 

       El diestro de Palma, figuró en tarde tan crucial, tanto sólo con el nombre y los apellidos, sin más sobrenombre.  

               Demostró tanta ilusión por ese su primer paseíllo en el coso de “Los Tejares” de Córdoba, que se había enfundado el terno de luces, dos horas antes…pa no andar con prisas”El resultado de esta presentación, fue la salida a hombros, tras cortar una oreja a cada novillo, y una crónica de lujo que firmó José Luis de Córdoba: La tila por las nubes.  

EN SU PUEBLO NATAL  

             En el mismo mes de mayo del sesenta, actúa en su pueblo natal en tres ocasiones, el 21 de mayo, el domingo 22 y el 26 de mayo. De las dos primeras tengo las crónicas aparecidas en la revista GUADALGENIL (Rincón taurino) y en lo que respecta al día 26, figura el festejo en un cartel editado al efecto. En los tres programas, Manuel Benítez, usa el apodo que hereda de su padre: El Renco. Si bien, a partir de la segunda actuación en Córdoba, su apoderado Rafael Sánchez Pipo, empezó a utilizar el sobrenombre de Manuel el Cordobés y seguidamente: El Cordobés.  

 


No obstante, también leemos en algunos carteles: El Ciclón de Palma del Río, El Rey del Valor y sólo en la novillada de Talavera anteriormente citada (16-8-1959) aparece como El Palmeño. De sus actuaciones en Palma del Río, trasladamos unas líneas de las crónicas aparecidas en “Guadalgenil”:  

             …”Primera novillada de Muy pronto le llega la popularidad 9 feria: Sábado 21 a las seis de la tarde. El cartel lo componen, con el que había de matar dos novillos (Manuel Benítez), Manuel Rodríguez de Lora del Río, Pedro Heredia de Albacete y José Lupión de Algeciras. El ganado en conjunto bueno y bien presentado, aunque desigual en peso. Cuatro novillos de la vacada de don Francisco Amián y uno de don José de la Cova. Cinco en total; dos, como hemos dicho, para  

              “El Renco”y uno para cada uno de los restantes. “El Renco” en su primero tras una faena aclamada continuamente, logra las dos orejas y el rabo. En el segundo repite otra singular faena, arropado por un público entregado y logra de nuevo las dos orejas y el rabo del novillo….”  

              “…Con el mismo llenazo que el día anterior se celebró el segundo festejo –domingo 22-, lidiándose seis novillos de la ganadería de Cid Calonge, de Sevilla, bastante bravos, para Antonio Martín Trujillo de Lora del Río, “El Renco” y Manuel Rodríguez, quién conjuntamente con nuestro paisano también resultó triunfador.”  

 

 

        En esta ocasión El Renco obtuvo las dos orejas de su primero y ovacionada vuelta en el segundo. La faena fue del agrado del público, pero no estuvo certero con el estoque.  

              La tercera tarde de mayo, fue el citado 26 a beneficio de la campaña Pro-suburbios. Torearon mano a mano novillos de Amián, El Renco y Manuel Rodríguez  

 

           La segunda intervención de Manolo en Los Tejares de Córdoba, tuvo Coso de los Tejares 10 lugar el 4 de junio del susodicho 1960, lidiando novillos de José de la Cova Benjumea. Le acompañaban en el cartel: Antonio Martín Trujillo y Manuel Rodríguez.  

COGIDA EN ECIJA -1960 

          Entre la segunda y tercera intervención en Córdoba, resultó cogido y herido en la plaza de Ecija, el 18 de julio. La edición andaluza del ABC, comenta así lo sucedido:  

…”Écija. Novillos de Martín Carmona. Manuel Rodríguez, silencio en su primero y oreja en el otro. Al que mató por cogida de Manuel Benítez “El Cordobés”, aplaudido. Manuel Benítez “El Cordobés”, al intentar poner el tercer par de banderillas, fue cogido aparatosamente, pasando a la enfermería. Lozano en su primero gran ovación y petición de oreja.  

 

En el que sustituyó a “El Cordobés”, oreja y petición. En el último, ovación.”…  

DE VUELTA A LOS TEJARES…  

       Siguiendo el hilo de Los Tejares, el tercer paseíllo en dicho ruedo, naturalmente de 1960, tuvo lugar el 31 de julio. La plaza la tenía subarrendada a Escriche, el conocido ganadero y empresario Higinio Luís Severino. Este despierto organizador, montó una novillada mixta en Córdoba, con su propio ganado, para los novilleros: Manuel Rodríguez, Paco Raigón y Manuel Benítez El Cordobés, quien lidió y estoqueó dos de los novillos menos cuajados, sin el concurso de los varilargueros.  

        Repite, -cuarta actuaciónel 7 de agosto con el cartel de “no hay billetes”, en una novillada sin picadores, con un formato singular. Se jugaron cinco novillos de Álvaro Domecq, de los cuales uno rejoneó Cándido López Chaves y los cuatro restantes para el ídolo del momento: Manuel Benítez. La crónica del festejo fue la siguiente: 11  

…”Cuatro novillos de don Alvaro Domecq. A la mitad de la corrida intervino el rejoneador Cándido López Chaves, que fue muy aplaudido. “El Cordobés” en su primero gran ovación y vuelta. En su segundo, gran ovación, una oreja y dos vueltas. En el tercero, petición de oreja y en que cierra plaza, gran ovación, petición de oreja y salida a hombros.”…  

 

 

 

 

Volvemos al coso de Palma del Río, recordando, que repite en ese ruedo, el 24, 25 y 26 de agosto sin caballos y el 28 que debuta con caballos.  

El primer día lidia novillos de Torrestrella, para Manuel Rodríguez y Manuel El Cordobés (ya se hace llamar así en esta serie de corridas); el segundo día, novillos de María Isabel Ibarra de Domecq, con Antonio Escobar, y el tercero, se estoquean ejemplares del Marqués de Domecq y Hermanos, para   

Manuel El Cordobés, sin más acompañante, y que la astucia comercial,  

hace que el diestro y sus circunstancias, llamen la atención desde el cartel mismo, haciendo constar, como circunstancia especial, el siguiente texto: ¡Sólo ante el peligro!... 

  

        Y como postre de la feria y fiestas de la ciudad palmeña, es decir, el previsto día 28 de agosto de 1960, Manuel se presenta con caballos en Palma como único espada, estoqueando tres astados de Juan Pedro Domecq. Le acompañó el caballero rejoneador Álvaro Domecq, hijo  

POZOBLANCO  

Pozoblanco lo recibe en su feria como un espectáculo irrepetible. En concreto se presenta el 24 de septiembre; en un mano a mano con Rafael Montero Rafaelete y la actuación de la rejoneadora Gina María que lidió un novillo.  

 

 

 

Las reses procedían de la ganadería de Higinio Luís Severino, Las novilladas de Palma del Río que lanzaron al Cordobés en agosto de 1960  

 

            12 empresario que también fue el encargado de organizar los festejos de la feria en honor de Nuestra Señora de las Mercedes.  

                Repitió dos días después, el día 27, junto a los diestros: Rafaelete y El Terremoto de Málaga. Tanta fue la expectación, que el historiador Manuel Moreno Valero, hizo en su crónica el siguiente comentario: …”se produjo tal lleno, que el callejón se encontraba abarrotado y el tendido a tope, hasta el punto de que la banda de música no pudo encontrar acomodo”…  

DE NUEVO AL COSO DE LOS TEJARES 

 El 16 de octubre pisa de nuevo, por quinta vez, el coso de Los Tejares, acompañado por Paco Raigón y Rafael Cruz Conde González, lidiándose un encierro de Manuel Sánchez Cobaleda. Por primera vez, actúa con picadores ante los cordobeses de la capital. Y el 30 del mismo mes, los aficionados tienen la oportunidad de aplaudirle (sexta ocasión que pisa Los Tejares) en el festival a beneficio de la Campaña de Navidad e Invierno  

 

En esta ocasión el ganado corresponde a tres ganaderías: Germán Gervás, Flores Albarrán y Félix Moreno. Ejemplares que estoquearon: Alfonso Gómez Ramiro, Rafael Montero Rafaelete, Manolín Sánchez Saco, Pedrín Castro, Paco Raigón y Manuel Benítez El Cordobés. Y poco después, cruza por séptima vez en el mismo año, el ruedo de Córdoba. Fue el 13 de noviembre, interviniendo en el segundo festival benéfico de la “Operación Ladrillo”, que organizaba el sacerdote del barrio del Naranjo: don Agustín Molina Ruíz. Alternó, el diestro de Córdoba con Enrique Vera. Se lidió ganado de Víctor y Marín y Francisco Amián. Desde este punto en adelante, El Cordobés se enfrenta descaradamente, a la ortodoxia de la tauromaquia de todos los tiempos, a la que se asoma y se integra el quinto califa, de forma 13 rotunda, relevante y triunfal. Escribe con su muleta, unos capítulos discutidos, aplaudidos, ensalzados, vituperados, pero sin ninguna duda, densos y macizos de emociones, de anécdotas, de triunfos, de situaciones únicas, como bien conocen los aficionados taurinos en general. Su espectacular quehacer taurino, lo culmina Córdoba y El Cordobés, celebrando su reconocimiento como quinto califa del toreo de nuestra tierra, - octubre de 2002-. Honor compartido con “Lagartijo”, “Guerrita”, “Machaquito” y “Manolete” ¡ahí es nada!…  

JOSE LUIS CUEVAS 

MONTAJE Y EDITOR 

  

UNAS FOTOS DEL CORDOBÉS 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

LA NOCHE DEL 22 DE OCTUBRE DE 2002 EN EL MARCO HISTORICO-MONUMENTAL DE LOS REYES CRISTIANOS DE CÓRDOBA, MANUEL BENITEZ PEREZ “EL CORDOBÉS” FUE PROCLAMADO V QUINTO CALIFA DEL TOREO CORDOBÉS