martes, 23 de julio de 2024








 

RAFAEL GUERRA BEJARANO GUERRITA

Apuntes en torno a su trayectoria



1862

Rafael Guerra Bejarano Guerrita, fue bautizado el 8 de marzo en la iglesia parroquial de Santa Marina de Aguas Santas. Con el nombre de Rafael de Santa Dorotea. Fueron sus padrinos: el abuelo materno Mariano Bejarano, y Rafaela Bejarano, tía del bautizado y esposa de Pepete. Participaron de la ceremonia como testigos: Tomás Ruiz y José Dámaso Rodríguez Rodríguez Pepete, quien murió cuarenta días después (20-4-1862), al ser cogido en Madrid, por el toro miureño Jocinero.


GUERRITA DE JOVEN, APODADO LLAVERITO

1876

      El primer apodo que siguió a su nombre fue el de Llaverito, no obstante, cuando debutó el 15 de octubre de 1876 en Córdoba, figuró con el de El Airoso. Tal sobrenombre no lo usó mucho tiempo, ya que en los carteles abunda el primer apodo; hasta el 24 de setiembre de 1882 –toreando en Madrid a las órdenes de El Gallo, que por primera vez apareció con el diminutivo de Guerrita.


Casa donde nació Guerrita

1885

Ingresa en la cuadrilla de Rafael Molina Sánchez Lagartijo.

1886

         Por imposición del diestro de Córdoba, en esta temporada hubo de achicarse el ruedo del coso de Linares (Jaen). Se redujo su diámetro a 58,75 metros.

1887

        El 29 de setiembre en Madrid, recibió la alternativa de manos del maestro Rafael Molina Sánchez Lagartijo, que le cede el toro Arrecío de Francisco Gallardo.

1888

        El día 1º de enero recibió toreando en La Habana, una cornada muy peligrosa, que según el parte médico, el pitón entró por la zona derecha del cuello y afrontó la parte externa del maxilar inferior. Cornada que muchos años después, fue el causante del epitelioma de cuello que sentenció su fallecimiento, según consta en el certificado que a su muerte extendió el doctor don Antonio Manzanares Bonilla. No obstante, hay historiadores que sostienen que el causante del tumor, fue el percance que sufrió en Murcia el día 7 de setiembre de 1893, donde un toro le produce una herida de consideración en el ángulo del maxilar inferior derecho.


Guerrita en su casa de la Plaza de las Doblas

          El 12 de agosto figuró en el cartel de la inauguración de la plaza de Gijón, junto a Mazzantini, lidiando reses de José Orozco.

         Corrida a beneficio de Rafael Sánchez Bebe, celebrada el 12 de noviembre en Madrid. Guerrita estoqueó dos ejemplares (uno de Arroyo y otro de Felipe de Pablo Romero). Además costeó de su bolsillo, los gastos que se ocasionaron con motivo de la amputación de la pierna de Bebe.

       El 26 de diciembre de este año, se lidiaron en Los Tejares de Córdoba reses de Lagartijo, que resultaron de lo peor, una corrida de las llamadas duras. Hasta el punto de que Manene, sobrino del primer califa, resultó herido de forma tan grave que falleció a los dos días. Hubo varios lesionados. Incluso Guerrita que salió para auxiliar, también resbaló y sufrió las consecuencias, teniendo que aplazar su boda hasta el día 17 de enero del año que estaba a punto de entrar.


GUERRITA Y LA CUADRILLA

1889

       Tras el obligado aplazamiento, Guerrita contrajo matrimonio el 17 de enero con Dolores Sánchez Molina. Fueron los padrinos, la hermana del novio Tránsito Guerra y el teniente de navío Juan Bautista Aguilar. Lagartijo no pudo asistir debido al reciente fallecimiento de su madre.

           El 29 de junio acude a Zamora para inaugurar la nueva plaza, acompañado por el diestro Angel Pastor. Ganado de Juan Carreros.

1890

        El 20 de setiembre lidia en Valladolid que estrena plaza. El cartel de lujo esta formado por Lagartijo, Espartero y Guerrita, que estoquearon ganado del marqués de Saltillo.

          El 22 de mayo le concede el doctorado en Madrid a Juan Jiménez Ripoll El Ecijano.

Este mismo año Rafael compró la finca de Córdoba Cuevas Bajas.

1891

          Apadrina la confirmación en Madrid el día 3 de setiembre, de José Rodríguez Davie Pepete (de San Fernando). El 16 del mismo mes toma la alternativa, asimismo en Madrid de manos de Guerrita, Antonio Reverte Jiménez.

          Este año, fue quizás, el de más enfrentamiento artístico, entre los dos colosos: Lagartijo Guerrita, a pesar del respeto y admiración que ambos se profesaban.



1892

        El 7 de agosto tuvo lugar la inauguración oficial de la plaza de toros de Priego de Córdoba. Un cartel importante para tan señalada celebración: Lagartijo, Torerito y Guerrita. Curiosamente, dos años antes – aún sin acabar el coso – Guerrita se había encerrado en solitario con seis ejemplares de la marquesa de Saltillo.

1893

        En un contrato de la época, figura que Jacinto Jimeno (empresario de la plaza de Madrid), convino con Guerrita su contratación para varias tardes y con varias ganaderías, exceptuando expresamente el hierro de Excmo. Sr. Conde de Patilla. Actitud que confirmaba el veto del diestro para con la citada vacada.

       El 7 de setiembre un ejemplar de Agustín Solís, de nombre Bragadito, en el coso de Murcia, le infirió un puntazo de 4 centímetros de extensión por 3 de profundidad, en el ángulo del maxilar inferior derecha. Al hilo del tema de las cogidas, indicar que se cuentan hasta diez, los percances graves que tuvo en su trayectoria taurina, sin contar los de menor importancia.

1894

       El 27 de julio, lidiando como único espada, inaugura el coso de Mataró (Barcelona), estoqueando seis reses de José M. de la Cámara.

        El 2 de agosto torea en Jerez de la Frontera con motivo también de abrir la nueva plaza de toros. Hace el paseíllo en unión del sevillano Francisco Bonar Bonarillo. El encierro pertenecía a la vacada de Villamarta. Fue la temporada más brillante de su trayectoria taurina. Entre España, Francia y Portugal actuó en ochenta ocasiones, con un resultado artístico global sobresaliente.

1895

       El 21 de abril en Sevilla, Rafael Guerra concede la alternativa a Juan Gómez de Lesaca.

         El 19 de mayo toreó hasta en tres ocasiones en el mismo día: a las 7 de la mañana en San Fernando toros de Saltillo; a las 11,30 en Jerez lidiando reses de Cámara y a las 5 en Sevilla estoqueando ganado de Murube. Se entiende que después de estas gestas, el indiscutible maestro pronunciara aquella frase tan conocida de: …después de mi “naide” y después de “naide” Fuentes… El 5 de setiembre concede el doctorado en Linares (Jaén), a su paisano Antonio de Dios Conejito.


CLUB GUERRITA. 1900

1896

        El 18 de julio se fundó el Club Gerrita en la taberna de San Miguel. El 24 de octubre del mismo año inauguraron nuevo domicilio en los altos de Cafetería La Perla. Después pasó a La Cervecería (20-5-1897), sede en la que se asentó el club hasta el 19 de mayo de 1902. A partir de esta fecha el Club Guerrita quedó ubicado definitivamente en la calle Gondomar nº 19 –bajo. En esta dirección duró hasta la muerte del titular, celebrándose pocos días después una reunión de los socios, acordándose el cierre definitivo el 28 de febrero de 1941.


GUERRITA EN EL CLUB, CON VARIOS AMIGOS,

ENTRE ELLOS: TARIK DE IMPERIO

1898

      Guerrita costeó la Becerrada de Convite en honor de la mujer cordobesa, desde 1898 a 1940.

        Este año compra una señorial casa en Góngora 34, cuya construcción daba a tres calles: Góngora, Conde de Robledo y Eduardo Lucena (antigua calle Pastores). Se muda a finales de año, dejando su primera vivienda matrimonial de Plaza de Capuchinos nº 1. En este primer domicilio nació el primer Rafael que falleció contando tan sólo seis meses. Después vino Dolores, Juana, Rafael (su segundo y único varón) y Emilia. En cuanto a los nacidos en la casa de Góngora fueron: Pilar, María Luisa, Carmen, Rosario y Josefa. Asimismo formaba parte del núcleo familiar, una hija natural del torero reconocida, llamada Rafaela Guerra Ordóñez.


Su casa de la calle Góngora

1899

        Hace el paseíllo tres tardes en Los Tejares de Córdoba, 21, 22 y 23 de mayo, siendo esta fecha la última ocasión en la que actuó como profesional en su tierra. Desde su alternativa hasta ese día, Guerrita actuó un total de veinticinco tardes.


-DESPEDIDA GUERRITA EN ZARAGOZA-FOTO BARREDA

          Estoquea su último toro el 15 de octubre en Zaragoza. Se llamó Limón de la vacada de Jorge Díaz. Le acompañaban en el cartel: Algabeño y Villita. Cerró la temporada con ochenta actuaciones. Desde el día de la alternativa hasta la citada retirada, el segundo califa estoqueó 2339 toros y alternó en 892 corridas.

        El 17 de octubre fue el día escogido para el ritual de cortar tres mechones de pelo. Sin duda, el protagonista fue Guerrita, a quien le corta la coleta su propia esposa Dolores Sánchez. Seguidamente, - la anciana madre de los hermanos Guerra, doña Juana Bejarano - hace lo propio con su hijo Antonio y finalmente, de nuevo Dolores Sánchez, le da el tijeretazo al sobrante capilar de su hermano político: el picador Rafael Moreno Beao.


En una feria de mayo con sus nietas

1941

        Eran las 7,40 de la tarde del 21 de febrero, cuando fallecía el maestro Guerrita, en su casa de la calle Góngora nº 34. Rodeado de su esposa Dolores Sánchez Molina, hijos, hijos políticos, nietos y el párroco de San Nicolás de la Villa don Paulino Seco de Herrera. Poco tiempo después acudieron el presidente del Club Guerrita Antonio Alarcón Zeedor, el tesorero Amador Naz Román, Machaquito y Antonio Torres Trigueros alcalde de Córdoba.

        A las 5 de la madrugada del 22, fue colocado el cadáver en la capilla de su casa. Pasadas las cuatro de la tarde, salió el cortejo para la celebración en San Nicolás de la Villa de un solemne funeral. Terminado el cual, volvió la comitiva a la casa mortuoria, para salir definitivamente camino del cementerio de la Virgen de la Salud.



FRANCISCO BRAVO ANTIBÓN




JOSE LUIS CUEVAS
Montaje y Editor

A CABALLO


EL GUERRA, EMILIO TOPRRES BOMBITA Y EL ALGABEÑO

EN SU ÉPOCA DE TRIUNFADOR


Amador Naz Román (tesorero), Guerrita, Antonio Alarcón Zeedor (presidente) y Fco. Sánchez (vicesecretario). 




INVITACIÓN GUERRITA

-Esquela_Rafael_Guerra_Bejarano

lunes, 22 de julio de 2024

             








        OCHENTA AÑOS SIN “EL GUERRA”

Evocación del Segundo Califa de la torería


Acuarela de Rafael Guerra “GUERRITA”, obra del pintor Daniel Perea Rojas (Burgos 1836 – Madrid 1909) dibujante de “La Lidia”, “Sol y Sombra” y “Blanco y Negro”, autografiada por el propio torero.

(Cedida por su propietario el cronista taurino Jesús Ron Serrano)

Cuando vi anunciado, para el domingo 10 de octubre, la “gran becerrada en homenaje a la afición cordobesa” –que en realidad es “a la mujer cordobesa”, aunque se haya querido hacer extensivo a toda clase de aficionados sin discriminar sexo ni edad–, he pensado que “Guerrita” volvería a sentarse, una vez más, en el palco celestial desde el que preside este evento taurino, desde hace ochenta años.

         Rafael Guerra y Bejarano “Guerrita”, el segundo Califa de la torería dejó, en su Córdoba natal, una amplísima estirpe de hijos, nietos, biznietos y tataranietos, y lo lógico es pensar que, a pesar del tiempo transcurrido, se hubiera mantenido vivo el recuerdo del patriarca. Sin embargo, al margen de alguna anécdota u ocurrencia, y de saber que fue un importante torero cordobés, la mayoría de sus paisanos sabemos poco de la vida y milagros del que fue, en el último decenio del siglo XIX, el torero más importante de España.

1.- SUS ORÍGENES

        Nació en Córdoba, el día 6 de marzo de 1862. Hijo de José Guerra y de Juana Bejarano, dedicados ambos a la tenería o curtido de pieles, negocio de la familia materna en el que tenían participación, lo que les permitía vivir con holgura.


Antigua tarjeta postal de la casa en la que nació Rafael Guerra y Bejarano “Guerrita”, número 42 de la, entonces, Acera del Hospicio y que hoy día se llama Acera de Guerrita, sita entre la plaza de Colón y la Avenida de los Molinos, frente al Palacio de la Merced, actual Diputación Provincial que, en el aquel entonces, era Hospicio.

         Para su bautismo, el día 8 de marzo en Santa Marina, fueron designados como padrinos el famoso y legendario torero cordobés José Dámaso Rodríguez y Rodríguez “Pepete I” y su esposa, Rafaela Bejarano, que era tía del recién nacido, o sea hermana de su madre. Pero el día de la recepción de las aguas bautismales, “Pepete I” estaba ausente –hay cronistas que dicen que fue testigo de la ceremonia– y fue representado por el abuelo materno del neófito, Mariano Bejarano. El motivo de la ausencia del designado como padrino, fue que se encontraba en Madrid, firmando el contrato para torear en la vieja plaza de la Puerta de Alcalá, también llamada de los Campos Elíseos, el día 20 de abril de ese mismo año.

          Y así fue, porque cuando “Guerrita” tenía tan sólo 45 días de vida, el que debió ser su padrino de bautismo, toreó en Madrid un mano a mano con Cayetano Sanz. Era la primera corrida de la temporada, y el segundo toro de aquella tarde se llamó “Jocinero”, berrendo en negro, capirote, botinero y alunarado, bien armado, aunque ligeramente corni-corto, y pertenecía a la vacada de Don Juan Miura.


Momento en que el toro “Jocinero” de Miura, hiere mortalmente a “Pepete I”

         Dicho morlaco, que recibió más de diez puyazos y mató a seis caballos, entró en la jurisdicción del picador Antonio Calderón y lo derribó. Al tratar “Pepete I” de hacer el quite, resultó corneado mortalmente en el pecho.

         Con su muerte, inauguró dos trágicas listas: la de toreros muertos por toros del legendario hierro; y la de los diestros apodados “Pepete”, que han sido corneados mortalmente, como José Rodríguez Davié “Pepete II”, muerto en 1899, y José Gallego Mateos, conocido como José Claro “Pepete”, fallecido en 1910.


Retratos de José Dámaso Rodríguez y Rodríguez, “PEPETE I”

        “Pepete I”, fue el fundador de la dinastía de los Rodríguez de Córdoba, que abarcó a su hermano –sólo de padre–, llamado Manuel Rodríguez Luque, que fue un buen subalterno, primero en apodarse “Manolete” y que, a su vez, casado con Ángeles Sánchez Gómez –prima hermana de “Lagartijo” el grande–, fue padre de los matadores José Rodríguez Sánchez “Bebe chico” Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete” (padre). En consecuencia, “Pepete I” fue tío abuelo del más famoso y universal Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete”.

2.- SUS INICIOS

      Pero sigamos con nuestro personaje: Rafael Guerra y Bejarano.

         Tenía doce años, cuando su padre fue nombrado portero-conserje, también denominado Llavero de la Casa Matadero de Córdoba, y fue allí donde el niño Rafael inició sus andanzas taurinas, enfrentándose a unos becerros de la ganadería de Don Rafael Barbero que estaban destinados a ser filetes en los hogares cordobeses.

         La hazaña la repitió varias veces el chiquillo hasta que, una mala noche, junto a un aspirante a picador apodado “California”, trató de enfrentarse a un utrero que estaba en los corrales, siendo sorprendido y duramente reprendido por su padre que, desde la muerte de su con-cuñado “Pepete I”, había acumulado odio y repudia hacia las corridas de toros.

       A pesar de la oposición familiar, el “veneno” por ser torero estaba ya inoculado en el ADN del joven Guerra quien, con el apoyo del influyente cordobés Don Tomás Conde y Luque y del buen aficionado Rafael Sánchez, de la familia de los “Poleo”, empezó a hacer notar sus facultades y valor en varios tentaderos, lo que le abrió las puertas para entrar a formar parte de la cuadrilla de “Los niños de Córdoba” que organizó el antiguo subalterno cordobés Francisco Rodríguez “Caniqui”, cuya composición inicial fue con dos espadas: Ricardo Luque “El Camará” –hijo del matador de igual apodo Antonio Luque y González–; y Manuel Martínez Diterlet “Manene”. Y cuatro banderilleros: Rafael Rodríguez Calvo “Mojino” –hijo del propio “Caniqui”–; Rafael Guerra y Bejarano “El Llaverito” –primer apodo que adopta por ser su padre el dueño de las llaves del matadero–; Rafael Bejarano Carrasco “Torerito” –sobrino político de “Lagartijo” el grande–; y José Diaño “Orejitas” –al que el Cossío nombra como José Diañe “Orejita”–.


Retrato del entonces Rafael Guerra “El Llaverito”, vestido de torero

        Esta cuadrilla comenzó sus actuaciones en Andújar los días 8 y 9 de septiembre de 1876, fechas que se pueden consignar como las del debut en público como torero de Rafael Guerra Bejarano.

          Un año duró su permanencia en la cuadrilla de “Los niños de Córdoba”, y otro año más en el que su padre lo obligó a trabajar en el taller de curtido de pieles e incluso lo mandó a un colegio a Archidona (Málaga), para que preparase su ingreso en la carrera militar, intentando que se olvidara de los toros.

3.- COMIENZA SU CARRERA

         Pero todos los intentos de su padre fueron inútiles, y en 1878, con 16 años cumplidos, comenzó de verdad la carrera taurina nuestro protagonista, como banderillero en novilladas, cautivando a los públicos con sus actuaciones, siendo en Alcoy, en agosto de ese año de 1878, cuando mató, por primera vez, un novillo a petición del público.

         El 26 de junio de 1879 se presentó ante la afición de Madrid y aun continuó una temporada más actuando exclusivamente en festejos de novillos –periodo de formación que en aquella época era preceptivo e imprescindible para poder actuar de subalterno en corridas de toros–. Al comienzo de la temporada de 1881 ingresó en la cuadrilla del famoso matador cordobés Manuel Fuente y Rodríguez “Bocanegra”, iniciando su periplo como banderillero en festejos mayores. Pero con “Bocanegra” sólo estuvo un año, porque al siguiente se enroló en la del sevillano Fernando Gómez García “El Gallo”, momento en el que dejó de apodarse “El Llaverito” y pasó a ser definitivamente Rafael Guerra “Guerrita” en los carteles.


Cartel de la Plaza de Madrid de 1882, en el que “Guerrita” aparece como banderillero de la cuadrilla de Fernando “El Gallo”, el padre de Rafael “El Gallo” y de “Joselito”.

          El prestigio y la fama que “Guerrita” adquirió en su labor como banderillero a las ordenes de Fernando “El Gallo”, trascendió de tal forma que los empresarios exigían a éste, que en los contratos figurara el compromiso de actuación del joven banderillero cordobés, porque era un fuerte reclamo publicitario para atraer hacia las taquillas a los buenos aficionados, y su nombre llegó a figurar en los carteles con el mismo tamaño de letra que el de los matadores. El aprecio que Fernando “El Gallo” tenía por su subalterno, quedó patente cuando le pidió que fuera padrino de bautismo de su recién nacido hijo Rafael, el que pasados los años sería el famoso Rafael Gómez “El Gallo”.

           , efectivamente, en junio de 1882 “Guerrita” fue padrino bautismal de Rafael “El Gallo”, lo que no impidió que en septiembre de 1885, “Guerrita” se despidiera de Don Fernando “El Gallo”, al incumplir éste la promesa que le había hecho de incluir en su cuadrilla a su amigo “Mojino” y al picador “Matacán” en vísperas de actuar en la murciana Caravaca de la Cruz.

          Su despedida la hizo a través de un telegrama cuyo texto decía: “Enterado por su carta que no van a Caravaca ni Mojino ni Matacán, yo tampoco voy. Rafael”

         De cara a la temporada de 1886, el entonces más famoso banderillero de España, quedó libre y sin cuadrilla. Pero por poco tiempo, ya que el Primer Califa de la torería, o sea su paisano Rafael Molina Sánchez “Lagartijo”, lo enroló en sus filas, acogiéndolo con tal afecto e interés que a un hijo no lo hubiera tratado de mejor forma.

         Hay que decir que sus actuaciones como banderillero en corridas de toros, tanto a las ordenes de “Bocanegra”, como de “El Gallo” y de “Lagartijo”, las alternaba con otras en las que participaba como matador de novillos.


Curioso cartel en seda de una novillada en la Plaza de los Tejares de Córdoba. El día 6 de enero de 1887 a las 14,30 horas, “Guerrita”, “Torerito”, “Manene”, Mojino” “Melo” y “Bebe” (todos de Córdoba),con novillos de Laffitte de 4 a 5 años, actuando de subalternos los mismos novilleros. La entrada más cara 30 reales (0,045 €) y la más barata 6 reales y 40 céntimos (0,011 €) –la peseta era moneda oficial de España desde 1868–, y los militares sin graduación y niños menores de 7 años, podían entrar dos con una entrada. (Guerrita” era banderillero de “Lagartijo”, y tomó la alternativa ese mismo año).

(Propiedad del autor)


4.- LA ALTERNATIVA Y LIDERAZGO

         Dos años duró el aprendizaje de “Guerrita” como miembro de la cuadrilla de “Lagartijo”, pues llegado el día de San Miguel de 1887, en la Plaza de Toros de Madrid, el propio Primer Califa, le dio la alternativa al que, con el tiempo, llegaría a ser el Segundo Califa. Justo ese día hacía 22 años que Antonio Carmona Luque “Gordito” había hecho lo propio en Úbeda con “Lagartijo”, y como homenaje a su jefe de filas, padrino y protector, “Guerrita” quiso que se incluyera en los carteles, debajo de su nombre, la misma advertencia que apareció en el de la alternativa del que era su maestro, y que reza así: “Alternará, por primera vez en esta plaza, confiando más en la indulgencia del público que en sus propios conocimientos, y procurará llenar su cometido con el mayor lucimiento posible”

          Siguiendo la crónica que sobre tal acontecimiento realizó el periodista y revistero taurino aragonés afincado en Madrid, Mariano de Cavia y Lac “Sobaquillo”, hacemos el siguiente resumen: “El Califa iba de verde y plata, y de perla y oro su heredero…el toro se llamaba “Arrecío” y pertenecía a la ganadería de Núñez del Prado –según otras publicaciones pertenecía al hierro de Don Francisco Gallardo, cuya única ganadería descendiente en la actualidad es la de Partido de Resina (antes Pablo Romero), mientras que con ascendencia en Núñez del Prado están los hierros actuales de Urcola y Conde de la Maza–, y “Guerrita” terminó con él de una estocada al volapié, hasta la mano, tres intentos de descabello y un golpe de puntilla. Ovación por todo lo alto… –aún no se había implantado la norma de cortar apéndices de la res como premio al torero–. El cuarto se llamaba “Tinajero” –los cinco toros restantes, después del de la alternativa, fueron de la ganadería de Juan Vázquez–, en quites, “Guerrita” fue aclamado por la muchedumbre… hubo momentos que hasta el toro aplaudió…y fueron monumentales los pares de “Guerrita” y los de “Lagartijo”…ovación final…” y termina colocando el nombre de “Guerrita” junto al de los generales Prim y Serrano y el almirante Topete, por… “la audacia de elevar el toreo a la altura de la Revolución” –refiriéndose a la Revolución de 1868 que encabezaron dichos militares–.

         Cuando tomó la alternativa, Rafael Guerra tenía 25 años, y habían pasado once desde que ingresó en la cuadrilla de Los niños de Córdoba, y seis desde que se enroló en las filas de “Bocanegra”.



Rafael Guerra “Guerrita” entrando a matar a buen ejemplar del toro de la época

           Aún tuvo tiempo, en esa temporada de 1887, de torear en el mes de octubre dos corridas más, una en Barcelona y otra de nuevo en Madrid. El 30 de dicho mes embarcó en Cádiz, rumbo a La Habana, junto a Francisco Arjona Reyes “Currito”, el hijo de “Curro Cúchares”, con un contrato en el bolsillo para torear, cada uno, 14 corridas de toros, por las que percibieron 18.000 duros (590,41 €) y otra corrida de beneficio –se llamaba corrida de beneficio la que toreaba como único matador, siendo él el beneficiario de toda la ganancia, si la había–. “Guerrita” sólo toreó doce de los catorce festejos contratados, porque sufrió dos lesiones, y la de beneficio no la toreó hasta el día 5 de febrero de 1888, y en ella mató los seis toros de sendas estocadas, dos pinchazos y un descabello. Regresó a Cádiz el 21 de marzo, con otros 23.000 pesos cubanos (unas 160 pesetas, o sea 0,96 €) que fue el beneficio de esa última corrida, después de haber estado en América casi cinco meses.

        La temporada española de 1888 la inició en Sevilla, emparejándose por vez primera con Manuel García Cuesta “El Espartero”, que tenía dos años de antigüedad de alternativa más que él, y del que todo el mundo, sobre todo la afición sevillana, hablaba maravillas. Se entabló de forma artificial una rivalidad entre los dos nuevos valores: “El Espartero” versus “Guerrita”; pero ese enfrentamiento, ante el poderío que desde en principio mostró “Guerrita”, fue imposible de mantener por parte del diestro sevillano y terminó, definitiva y desgraciadamente, el 27 de mayo de 1894, en la plaza de toros de la carretera de Aragón de Madrid, cuando el toro “Perdigón” de Miura puso fin a los 29 años de vida de Maoillo “El Espartero”.


“Guerrita”, la gran figura del toreo desde 1888 hasta 1899

         “Guerrita” toreó en 1888 setenta y cinco corridas, de ellas dieciséis en Madrid. Al año siguiente siguió en la misma tónica, y aunque las actuaciones en la capital fueron sólo nueve, ya era el torero predilecto de toda la afición española.

         Al célebre revistero Antonio Peña y Goñi, director de la revista “La Lidia”, se le caía la baba cuando hablaba de “Guerrita”; y a “Sobaquillo”, que lo denominaba “l’enfant terrible” y era declarado “Lagartijista”, admitía que era el heredero de “Lagartijo” y “Frascuelo”. Y todos, en general, estaban de acuerdo en que cuando actuaba en Madrid, lo hacía como en su propia casa.

“Guerrita” en plenitud de éxito. Retrato al óleo de Julio Romero de Torres

(CONTINUA EN 2ª PARTE) 


Textos y maquetación de 

Cayetano Melguizo

José Luis Cuevas

Montaje y Editor

Escalera del Éxito 254.-